Te apasionan los videojuegos, son una de tus principales aficiones y, cuando estás en casa o con amigos, a menudo te dedicas a ello. Entonces... ¿es posible? ¿de verdad te pagan por jugar? Exclaman muchos. Realmente es así: cuando eres bueno en algo, es muy probable que te acaben pagando por hacer eso que sabes hacer tan bien. Le has dedicado muchas horas sin pensar en ningún beneficio. Y tus padres jamás le encontraron ninguna utilidad. Ahora, vives de ello. Esto sucede con algunas profesiones que gustan y sorprenden no sólo por ser vocacionales sino también por ser totalmente nuevas.

Si tu habilidad son los programas de producción gráfica, medios de comunicación, semiótica de marketing, o tipografía, esto es para ti. Un diseñador gráfico puede trabajar en muchas áreas de montar logotipos, marcas comerciales, libros, revistas, folletos, catálogos, periódicos, embalajes, sitios web, software, juegos, eventos, etc. Es, en definitiva, una buena profesión que crece cada día.

Basecamp es, probablemente, una de las mejores opciones en lo que se refiere a gestionar trabajos de grupo. De hecho, desde esta herramienta online vas a poder crear calendarios, llevar a cabo reuniones, discutir informes y poner especial acento en la asignación de tareas que luego van a desencadenar en el trabajo final. Una especie de oficina virtual en la nube a la que acceder desde cualquier lugar del mundo y en la que tienes a mano todo lo que de verdad importa.
En este rol, “el tutor actúa como animador y vehiculizador del aprendizaje autónomo que realizan los alumnos (Lugo, 2003)”, (Valverde Berrocoso, J. y Garrido Arroyo, Ma C., 2005, p. 154). “El tutor centra sus actividades y sus intervenciones en el aprendizaje del estudiante, actuando como orientador, apoyo o facilitador (Shon, 1992, Perkins&Salomon, 1988)” (Davini, María Cristina, 2008, p.132).4​

Ha sido una experiencia magnífica, pienso que la enseñanza es una virtud, y no hay mejor satisfacción en este trabajo que el saber que aportaste un grano de arena al crecimiento académico de muchos estudiantes. El material de apoyo de los tutores y sus retroalimentaciones ayudan mucho a aplicar técnicas cada vez mejores para lograr una transmisión de conocimiento adecuado.
Cada vez hay más plataformas online dedicadas a la enseñanza que necesitan de profesores que pueden estar en cualquier parte, ya que las clases las suelen organizar por Skype u otras plataformas parecidas. Puedes ofrecer tus servicios como profesor online en Preply.com. En la escuela de idiomas EF también suelen buscar profesores para enseñar inglés, pero uno de los requisitos es ser nativo en este idioma.
-Lo más difícil de un videojuego es su lanzamiento mundial: lograr muchas descargas, que la gente se quede jugando y que pague por él. Muchos juegos tienen muchas descargas pero la gente abandona o no paga. Otros juegos tienen pocas descargas pero los usuarios pagan mucho. Lo difícil es que las tres cosas se unan. Normalmente un jugador paga como máximo en la vida de un juego entre uno y dos dólares. En nuestro videojuego Star Trek los jugadores llegaron a pagar hasta 4 y 5 dólares, pero tenía pocos usuarios. Si a los seis meses vemos que es difícil tirar de un videojuego, lo llevamos a proceso de mantenimiento con una o dos personas.
¿Qué jugador joven no soñó con ser un probador de videojuegos en algún momento de su vida? La idea de jugar Mario, Stracraft o Half-Life todo el día debe haber sonado como un sueño hecho realidad. La realidad de probar juegos es muy diferente. Implicando, por lo general, tareas repetitivas y altas tasas de rotación, hacer dinero como probador de videojuegos a tiempo completo puede ser una proposición difícil. Existen muchos factores que influyen en cómo se le paga a un probador de juegos. A continuación, sólo algunos.
Para mi, el gasto más costoso de salir a trabajar, es mi tiempo. Si vives en la ciudad, es muy probable que pases una gran cantidad de tiempo sentado en el tráfico, tanto en las mañanas para dirigirte al trabajo, como en las tardes cuando intentas regresar a casa (y ni hablar de si tienes también que llevar a los niños a la escuela o decides salir a comer a la hora del almuerzo). No solo son horas que jamás vas a recuperar, si no que usualmente están cargadas de estrés y altas posibilidades de accidentes.
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